Cada 2 de febrero, México celebra el Día de la Candelaria, una festividad que combina fe, historia, gastronomía y tradiciones ancestrales, y que hoy se posiciona como una de las expresiones más representativas del turismo cultural en el país.
NO TE PIERDAS: Las playas mexicanas que serán tendencia de viaje en 2026, según Booking.com
El Día de la Candelaria tiene su origen en la tradición católica y conmemora la Presentación del Niño Jesús en el templo y la Purificación de la Virgen María, 40 días después del nacimiento de Cristo. Esta celebración fue introducida a México durante el periodo colonial, pero con el paso del tiempo se fusionó con rituales prehispánicos relacionados con el ciclo agrícola del maíz, uno de los elementos más sagrados para las civilizaciones mesoamericanas.
En las culturas prehispánicas, el inicio de febrero marcaba ceremonias dedicadas a Tláloc, dios de la lluvia, para pedir buenas cosechas. Con la evangelización, estas prácticas se integraron a la festividad católica, dando origen a una celebración profundamente sincrética, donde el maíz, la fe y la comunidad son protagonistas.
Uno de los rituales más emblemáticos es la comida de tamales, platillo ancestral elaborado a base de maíz. Esta tradición se enlaza con la Rosca de Reyes, celebrada el 6 de enero: quienes encuentran al Niño Dios asumen el compromiso de ofrecer tamales el Día de la Candelaria, reforzando la convivencia social y familiar.
Destinos donde el Día de la Candelaria se vive como experiencia turística
Tlacotalpan, Veracruz
Considerada una de las celebraciones más importantes del país, la Fiesta de la Candelaria en Tlacotalpan reúne procesiones fluviales, música tradicional, danzas, gastronomía y actividades culturales que atraen a miles de visitantes nacionales e internacionales, convirtiéndola en un referente del turismo cultural y religioso.
Ciudad de México y Estado de México
En parroquias, barrios tradicionales y hogares, la bendición del Niño Dios y las reuniones familiares forman parte esencial de la celebración. Para el visitante, es una oportunidad de conocer las tradiciones vivas que dan identidad a la capital y su zona conurbada.
Puebla
El estado destaca por su riqueza gastronómica y por la variedad de tamales regionales que se consumen durante esta fecha, lo que convierte al Día de la Candelaria en un atractivo para el turismo culinario y cultural.
Oaxaca
Aquí, la festividad se integra a la fuerte identidad comunitaria del estado, donde el maíz, la cocina tradicional y los rituales religiosos ofrecen una experiencia auténtica para el viajero interesado en las tradiciones ancestrales.
Chiapas, Michoacán, Jalisco, Guerrero, Morelos y Tlaxcala
En estas entidades, el Día de la Candelaria se celebra con misas, bendiciones, ferias gastronómicas y encuentros comunitarios que reflejan la diversidad cultural del país y fortalecen el turismo local.
NO TE PIERDAS: Día Nacional del Pulque: una experiencia turística que conecta con la raíz de México
El Día de la Candelaria es más que una fecha religiosa: es una manifestación viva de la historia de México, donde el pasado prehispánico y la herencia colonial dialogan a través del maíz, la fe y la celebración colectiva, ofreciendo al viajero una experiencia cultural profunda y auténtica.



