El análisis identifica hoteles, restaurantes, aeropuertos, terminales de autobuses y alojamientos digitales como posibles puntos de riesgo, y advierte que más del 40% del personal turístico no ha recibido capacitación específica sobre este delito.
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La industria turística mexicana enfrenta un reto que va más allá de la atención al viajero: convertirse en un actor estratégico para prevenir y detectar la trata de personas.
En el marco del décimo aniversario del compromiso de Aeroméxico en la prevención de este delito, la aerolínea y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) presentaron el estudio “Panorama de la Trata de Personas en el Turismo en México”, acompañado del “ABC de Actuación para Personal y Empresas del Sector Turístico”, herramientas que buscan establecer una hoja de ruta para identificar señales de alerta y actuar ante posibles casos.
El estudio es considerado único en su tipo al analizar la relación entre la trata de personas y la actividad turística en tres de los principales destinos del país: Ciudad de México, Cancún y Puerto Vallarta, donde convergen una elevada movilidad turística y condiciones de vulnerabilidad social.
Turismo, un sector con puntos de riesgo
De acuerdo con los resultados del análisis, las características propias de la actividad turística —como la movilidad constante, la llegada de visitantes, la diversidad de servicios y la informalidad laboral— pueden ser aprovechadas por redes dedicadas a la trata de personas.
La investigación identifica posibles “puntos ciegos” dentro de la cadena turística, entre ellos hoteles, restaurantes, aeropuertos, terminales de autobuses y alojamientos comercializados mediante plataformas digitales.
Uno de los principales retos está relacionado con la capacitación. Aunque 84% del personal turístico consultado afirmó tener conocimientos sobre la trata de personas, más de 40% señaló que nunca ha recibido capacitación específica para identificar este delito.
La detección oportuna cobra especial relevancia ante el panorama nacional: de acuerdo con los datos presentados, 93.2% de los casos de trata de personas en México no llega a investigarse. En este contexto, quienes trabajan en hoteles, aeropuertos, restaurantes, transporte y otros servicios turísticos pueden desempeñar un papel fundamental para reconocer señales de alerta y realizar un reporte seguro.
Un ABC para actuar ante posibles casos
Como complemento del estudio, Aeroméxico y UNODC presentaron el “ABC de Actuación para Personal y Empresas del Sector Turístico”, una herramienta que reúne recomendaciones prácticas para prestadores de servicios.
El documento busca que trabajadores y empresas sepan qué señales observar, cómo actuar ante una situación sospechosa y cómo reportar de manera segura un posible caso de trata, combinando recomendaciones técnicas de UNODC con la experiencia acumulada por Aeroméxico durante una década de trabajo en la materia.
“Este estudio no pertenece a una organización en particular; pertenece a todos los que creemos que el crecimiento del turismo debe ir acompañado de una profunda responsabilidad social y del respeto irrestricto a los derechos humanos”, señaló Ernesto Gómez Pombo, General Counsel de Aeroméxico.
El directivo agregó que los hallazgos permiten conocer el punto en el que se encuentra el sector, pero también identificar hacia dónde deben dirigirse los esfuerzos de prevención y capacitación.
Por su parte, Stacy de la Torre, Jefa de Oficina de UNODC México, reconoció los diez años de trabajo de Aeroméxico y destacó el papel que puede desempeñar la industria turística.
“La trata de personas se aprovecha de espacios, dinámicas y vulnerabilidades presentes en distintos sectores. Por ello, fortalecer e involucrar a la industria turística para identificar riesgos, prevenir situaciones de explotación y actuar oportunamente puede convertirla en una verdadera primera línea de protección”, afirmó.
9,018 víctimas identificadas en una década
La dimensión del problema también se refleja en las cifras nacionales. De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre 2015 y 2025 se identificaron 9,018 víctimas de trata de personas en México.
A nivel internacional, el Informe Mundial sobre Trata de Personas de UNODC señala que 63% de los casos correspondieron a trata con fines de explotación sexual, una modalidad que afecta principalmente a mujeres y niñas.
Ante este escenario, la participación de la industria turística adquiere relevancia, debido a la cantidad de personas, establecimientos y servicios que intervienen en la experiencia de viaje.
Diez años de prevención
Aeroméxico inició en 2016 la implementación de un protocolo para detectar posibles casos de trata durante sus operaciones y ese mismo año se convirtió en la primera aerolínea del mundo en sumarse a la campaña Corazón Azul #AquíEstoy de UNODC.
La compañía señala que, entre 2019 y el cierre de 2025, 23% de los casos detectados durante sus operaciones fueron confirmados como positivos.
Como parte del encuentro, autoridades de Aeroméxico, UNODC y representantes del sector turístico y empresarial también firmaron una Declaración de Principios, mediante la cual reafirmaron su compromiso para fortalecer la prevención de la trata de personas y promover una cultura de respeto a los derechos humanos dentro de la actividad turística.
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El mensaje es claro: prevenir la trata de personas también implica transformar la manera en que se entiende la seguridad dentro del turismo. Hoteles, aerolíneas, restaurantes, aeropuertos, transporte y plataformas de alojamiento pueden convertirse no sólo en espacios de riesgo, sino también en puntos estratégicos para detectar señales, reportar situaciones y proteger a posibles víctimas.

