CUANDO LA COSTA FLORECE: MAR, VINO JOVEN Y COCINA DE TEMPORADA
El verano en Baja California no llega, se abre; se despliega entre la brisa salina de Ensenada y las laderas luminosas del Valle de Guadalupe, donde el mar y la vid parecen hablarse sin prisa, como si siempre hubieran compartido el mismo horizonte. Aquí la cocina del puerto respira con el ritmo del océano: mariscos que conservan la memoria del agua, preparaciones que nacen del día y se consumen en el instante, mientras el vino joven aparece como una expresión viva del valle; fruta que no espera, que se ofrece en su punto más honesto, inmediato y brillante.
